domingo, 19 de julio de 2015

Perú- Investigación del caso Esterilizaciones Forzadas de mujeres y hombres



“LA CONFORMACIÓN DE UNA COMISIÓN DE LA VERDAD DEPENDERÁ DE LAS VÍCTIMAS DE LAS ESTERILIZACIONES”


Presidente Ollanta Humala puede crearla a través de un Decreto Supremo

La lideresa de las víctimas de la esterilizaciones, Hilaria Supa, señala en esta entrevista que la creación de una Comisión de la Verdad para encontrar la justicia en este emblemático caso dependerá de la decisión que tomen las mujeres que sufrieron las consecuencias de ese programa de control de natalidad implementado por el expresidente Alberto Fujimori.
En setiembre próximo se acaba el plazo para que la fiscal Marcelita Gutiérrez, a cargo de las pesquisas del caso Esterilizaciones Forzadas, decida si acusa o no a los investigados por el delito de homicidio doloso cuya pena máxima es de 15 años de prisión.


Entre los investigados se encuentran el expresidente Alberto Fujimori así como los exministros de Salud, Alberto Aguinaga, Eduardo Yong Motta y Marino Costa Bauer.

Y, también, quienes resulten responsables de las investigaciones.

Ocurre que la cuestionada investigación del caso Esterilizaciones Forzadas, estuvo antes a cargo del fiscal Marco Guzmán Baca, quien la archivó de manera antojadiza, en el año 2014, sin realizar un exhaustivo trabajo.

La verdad, no sorprende que en la Fiscalía ocurra ello.

Lo que pasa es que Guzmán Baca nunca se dio la tarea de tomar los testimonios de las 2.074 víctimas identificadas (solo recogió las declaraciones de 600 de ellas) ni tampoco identificó el total de los médicos que participaron en las esterilizaciones que se realizaron en más de la mitad de los departamentos del país.

No hubo traductores del quechua al castellano.

Según cifras oficiales del Ministerio de Salud, en el segundo gobierno de Fujimori se esterilizaron a más de 300 mil mujeres y varones.

¿Por qué no lo hizo? No lo sabemos.

Hace dos meses, el fiscal superior Luis Landa ordenó abrir una nueva investigación sobre este caso a la fiscal Marcelita Gutiérrez.

Ese plazo se le cumple a la magistrada en septiembre próximo.

En ese mes, la magistrada tendrá que pronunciarse sobre a qué exautoridades, profesionales y/o personas va a acusar.

Y, posteriormente, un juez decidirá si se requiere instalar un juicio para llegar a la verdad.

Mientras tanto, han aparecido más pruebas que pueden ayudar a identificar a los responsables y demostrar que todo se trató de una política de Estado.

El pasado lunes 13, este medio publicó el dossier titulado ‘Esterilizaciones Forzadas: las sangrientas fotos del horror’, con cuatro expedientes conteniendo fotografías y documentos de las esterilizaciones forzadas ocurridas en los centros de salud de las localidades de Ayabaca, Querecotillo, Tambo Grande y Las Lomas.

Se trata de reportes elaborados en esos centros médicos, entre los años 1995 y 2000, que eran enviados al Ministerio de Salud.

Aparecen fotografías de mujeres, junto a los médicos, cuando eran sometidas a las esterilizaciones.

Los lugares en los que eran operadas carecían de medidas de seguridad y de estándares de protección a la salud.

Se trataba de una política de Estado para controlar la tasa de natalidad a costa de todo.

Ante estas nuevas evidencias, en esta semana han surgido propuestas por parte de la sociedad civil –como de Ana María Vidal (Grupo de Reparaciones de Esterilizaciones Forzadas) y Javier Torres Seoane (director de noticias SER)- para conformar una Comisión de la Verdad.

La parlamentaria Hilaria Supa está de acuerdo en conformar de una vez por todas la referida comisión y poder realizar una investigación que ayude a encontrar a los responsables ya que la Fiscalía ni el Poder Judicial han podido realizar esa tarea desde hace 18 años.

¿Quién debería de conformar esa Comisión de la Verdad?, ¿quiénes la deben de integrar?, todas esas interrogantes y otros cuestionamientos los responde la lideresa de las víctimas de las esterilizaciones en esta entrevista.

-Han aparecido varias propuestas para crear una Comisión de la Verdad y encontrar la justicia después de 18 años de haber ocurrido los hechos. ¿Quiénes deberían de conformar esta comisión?

Las víctimas, el Instituto de Defensa Legal (IDL), las asociaciones de mujeres, la sociedad civil y todas las personas que quieran apoyar esta iniciativa.

-¿Quiénes deberían de estar en esta comisión por parte del Estado?

Los ministerios de la Mujer y de Justicia…

-¿Cómo debería de darse la reparación a las víctimas?

Primero, el Estado debe de ver el tema de la reparación de salud mental y de salud integral que tanto necesitan esas mujeres…

-¿Las víctimas reciben, actualmente, ayuda de ese tipo?

Hay un seguro SIS (Sistema Integrado de Salud) para los pobres. Sin embargo, las mujeres quieren un seguro de víctimas que abarquen todas las enfermedades que ellas han tenido durante las esterilizaciones forzadas. Lo primero que buscan es que haya justicia.

-¿Qué entidad del Gobierno debería de solucionar esa demanda?

Tiene que ser el Ministerio de Salud quien repare este hecho…

-¿Qué enfermedades han adquirido las víctimas desde que fueron esterilizadas?

En primer lugar, ellas tienen todas las dolencias a la cabeza, la espalda y la cintura. Cuando hacen un esfuerzo o jalan peso, les duele el cuerpo. Hay un grupo de mujeres que tienen cáncer al ovario. En este momento hay cuatro mujeres que necesitan ser operadas urgentemente.

Las operaciones de las esterilizaciones se realizaron en postas y no en quirófanos. Algunas mujeres no fueron anestesiadas. Muchas de ellas fueron obligadas y secuestradas para ser esterilizadas. No conocían sus derechos. Hay testimonios que indican que en los lugares que eran operadas había manchas de sangre en el suelo. Varias mujeres embarazadas fueron operadas y perdieron a sus bebés.

-¿Cuándo debería de conformarse esa comisión?

Voy a reunirme con los abogados y con las señoras (víctimas). Hay que consultarles a ellas. En septiembre tiene que pronunciarse la fiscal. Después de ese tiempo, podremos pronunciarnos…

“El Estado es el que crea una Comisión de la Verdad”

El abogado de las víctimas de las esterilizaciones, Sigfredo Florián, explica en esta entrevista cómo se puede crear la anunciada Comisión de la Verdad para este emblemático caso de violación de derechos humanos.

-¿Cómo se puede crear la anunciada Comisión de la Verdad?

En el año 2001 (cuando se creó la Comisión de la Verdad que investigó el caso de la violencia interna en el país), el Estado fue quien la creó. Fue a través de un decreto supremo del propio gobierno de transición de Valentín Paniagua. Después, se decide quiénes van a ser los miembros que van a conformarán esa Comisión de la Verdad.

-¿En el decreto se especificará quiénes la conforman?

Se establece la conformación. Por ejemplo, un representante del Ministerio de Justicia, un representante de la sociedad civil, un representante del Ministerio de Salud y así sucesivamente... Y la sociedad civil tiene que proponer a las personas que pueden ocupar esos cargos y otros…

-El presidente Ollanta Humala Tasso, ¿por iniciativa de quién puede crear esta Comisión de la Verdad?

Como es una decisión política del Gobierno, se le tendría que hacer llegar una propuesta para que esta sea analizada y él decida…

El dato

Diario 16 entregará la próxima semana a la Fiscalía cuatro expedientes del Ministerio de Salud, con fotos, que demuestran que las mujeres eran operadas sin contar con los mínimos estándares de salud y que todo era parte de una política de Estado.

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sábado, 11 de julio de 2015

Argentina/Puelmapu- Complicada situación del canal mapuche Wallkintún TV


Crítica situación del canal mapuche Wall Kintun

Responsables de Wall Kintun expusieron ante los concejales y pidieron gestiones para lograr aportes.



La señal de aire desde este año tiene programación propia.

Viernes 10 Jul 2015 | 9:20 DeBariloche


Los periodistas y técnicos del canal de tevé Wall Kintun expusieron esta semana ante el Concejo Municipal las limitaciones que encuentran para desarrollar el proyecto y les pidieron a los ediles una gestión especial para lograr nuevos aportes.

Denunciaron que la ley de Servicios de de Comunicación Audiovisual no se cumple, lo cual les impide conseguir los medios técnicos, la capacitación y los sueldos para el personal indispensable.

Wall Kintun funciona en el centro administrativo provincial de esta ciudad y fue presentado en diciembre de 2012 como el primer canal de los pueblos originarios en todo el país.

Pero sucesivos tropiezos y demoras le impidieron emitir programación propia hasta comienzos de este año. La directora del canal, Deolinda Buenuleo, dijo que el artículo 152 de la llamada Ley de Medios prevé un presupuesto específico para las emisoras como Wall Kintun y también está previsto que reciban recursos de lnstituto Nacional de Asuntos Indígenas. Pero hasta ahora no lograron el apoyo prometido.

Actualmente funciona con un plantel de sólo 6 personas, cuyos gastos en sueldos insumen 42 mil pesos mensuales, que son cubiertos con una asignación del programa Fomeca obtenido por concurso. De ese origen también es el aporte de 75 mil pesos por semestre que han aplicado a la compra de equipamiento, pero necesitan todavía mucho más, para mejorar la señal de aire y obtener un transmisor de mayor potencia.

Desde abril emiten un noticiero por aire y cable todos los días a las 19. El periodista encargado de producir y presentar las notas, Oscar Moreno, dijo que "según la Ley de Medios el acceso a la comunicación es un derecho, incluido para los pueblos indígenas", y hasta ahora la promocionada norma "ha tenido un cumplimiento simbólico".

Dijo que ayer explicaron a los concejales la posición editorial de Wall Kintun "que hace eje en los pueblos indígenas, los derechos humanos, el respeto y el cuidado de los bienes comunes, el acompañamiento a los sindicatos, los estudiantes, las organizaciones sociales y los proyectos que surgen en la zona rural".

Refirió que el canal es "público no estatal", con el mismo rango e independencia que las universidades y la iglesia católica, pero a diferencia de éstas no cuenta con presupuesto del Estado.

Pidieron a los concejales que realicen una gestión frente a la Afsca por el cumplimiento de la Ley de Medios en lo relacionado con la comunicación de los pueblos originarios y también que "declaren de interés" a Wall Kintun. El mismo compromiso asumieron días atrás los concejales de Dina Huapi.
http://www.rionegro.com.ar/diario/critica-situacion-del-canal-mapuche-7794206-53285-nota_cordillera.aspx

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Charlas en Wallmapu- Deolinda Buenuleo, Wallkintún tv, Puelmapu
https://youtu.be/W07z4bPCrss





kepepress

Publicado el 12 jun. 2015

Conversación con Delinda Buenuleo, actual coordinadora/directora del Canal mapuche Wall Kintún que opera en Puelmapu, Argentina, en Bariloche exactamente.

Nos cuenta la historia de este medio comunicacional, tan anhelado por los pueblos y naciones ancestrales del continente.

La historia de nuestras naciones está totalmente tergiversada debido en parte, a la falta y casi nula participación de nuestros pueblos en los medios de comunicación.

Hay una verdadera discriminación racista en la concesión de frecuencias de medios de comunicación en todo el Wallmapu, en ambos lados de la cordillera y lo mismo ocurre a nivel continental.

Muchos problemas en que el canal Wall Kintún continúe funcionando debido a los negociados políticos que se realizan en los niveles estatales y sus funcionarios.

La misma dirigente mapuche, Deolinda Buenuleo, había denunciado en 2013 sobre los problemas que enfrentaban como comunidad mapuche dueña de la concesión del canal.

Vean un reporte sobre el tema: http://futatrawun.blogspot.com/2013/11/comunidad-newen-mapu-malla-malla-acusa.html

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Charlas en Wallmapu- Ignacio Prafil, 2a parte- Comunicación

https://youtu.be/TOjIxfxvAr4




 
kepepress
Publicado el 29 may. 2015


Ignacio Prafil, Choike, werkén, vocero, del Parlamento Mapuche de Río Negro, actual provincia de Argentina(Arkentina) en Puelmapu, territorio ancestral de la nación Mapuche del sur del continente, Wallmapu, Abya Yala.

Nos habla sobre el tema de la Comunicación con Identidad.

Anhelo antiguo de nuestras naciones y comunidades, la nueva Ley de Medios en Argentina y la participación de los Pueblos Ancestrales en el diseño de esta Ley, la preparación de representantes y los tejes y manejes realizados por el Estado para hacer que algunos de los representantes indígenas presentes en el estudio de la ley, pasen a ser parte del Estado y del gobierno, pasando estos, a responder a los intereses gobiernistas y no respetando a los pueblos y comunidades que les habían enviado.

También nos habla sobre un nuevo aniversario de la obra TAKI ONGOY escrita y diseñada por nuestro hermano Víctor Heredia en la que los pueblos originarios están participando desde hace varios años y que transitará por Argentina y el continente el año 2016.

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Editedbyjá

jueves, 9 de julio de 2015

Pueblo Indígenas, Transnacionales y nuevo Instrumento Internacional Vinculante





United Nations
A/HRC/WG.16/1/NGO/11
General Assembly
Distr.: General
24 June 2015

Spanish only
Human Rights Council
Open-ended intergovernmental working group
on transnational corporations
and other business enterprises with respect to human rights
First session
Geneva, 6 – 10 July 2015
              
               Written statement* submitted by Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, Grupo Intercultural Almáciga and International Work Group for Indigenous Affairs, non-governmental organizations in consultative status
The Secretary-General has received the following written statement which is circulated in accordance with Economic and Social Council resolution 1996/31.
[24 June 2015]



Consideraciones de los Pueblos Indígenas para un nuevo instrumento internacional vinculante sobre las empresas transnacionales y los derechos humanos


1.       Los pueblos indígenas, uno de los sectores más afectados por los abusos de las empresas transnacionales

En un contexto actual abundan las denuncias sobre abusos a los derechos humanos a consecuencia de las actividades de las empresas transnacionales y los casos que afectan a los pueblos indígenas constituyen un porcentaje significativo. De acuerdo al Informe del Grupo de Trabajo sobre la cuestión de los derechos humanos y las empresas transnacionales y otras empresas (A/HRC/23/32) sólo en el periodo 2012 recibió 40 comunicaciones que se referían a efectos de las actividades empresariales (minería, energía y finanzas) sobre las comunidades. El 25% de estas comunicaciones se refieren a afectaciones a los pueblos indígenas en regiones como Asia, el Pacifico y América Latina.

Por su parte el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (en adelante el Relator Especial), uno de los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos, reporta anualmente las comunicaciones recibidas sobre denuncias de violaciones a los derechos de los pueblos indígenas. En muchos de los casos se refiere a violaciones a los derechos a la tierra, territorio y recursos naturales. Otro número significativo se refieren a situaciones derivadas de la ejecución de proyectos de desarrollo sin consultas adecuadas con los pueblos indígenas o sin haber obtenido su consentimiento previo. Las denuncias involucran la participación de las empresas transnacionales, principalmente del sector de las industrias extractivas.

El Relator Especial en su informe de 2011 (A/HRC/18/35) reconoció que “Las actividades de las industrias extractivas producen efectos que a menudo violan los derechos de los pueblos indígenas”. En relación a los impactos ambientales, identificó una pérdida gradual del control indígena sobre sus tierras, territorios y recursos naturales. Otro efecto negativo es “el agotamiento y la contaminación de los recursos hídricos” que a su vez afecta la disponibilidad de agua para el consumo humano, el riego de tierras de cultivo, el pastoreo y la pesca tradicional. También citó la relación entre los daños ambientales y el deterioro de la salud de las comunidades a partir de la contaminación de las aguas y de la atmósfera, y de la vinculación entre la degradación ambiental y la pérdida de los medios de vida tradicionales, que lleva a situaciones de inseguridad alimentaria y de malnutrición. Al referirse a los efectos sociales y culturales apuntó que la perdida de tierras y recursos naturales “puede poner en peligro la supervivencia de los grupos indígenas”. Por otro lado, mencionó que la cohesión social y las estructuras tradicionales de autoridad se habían visto afectadas y, en el contexto de las actividades extractivas, se identifica “una escalada de violencia por los gobiernos y las fuerzas de seguridad privadas” contra dirigentes indígenas. Añadió que los proyectos extractivos también llevaron a la destrucción de lugares de importancia cultural y espiritual de los pueblos indígenas. Otro asunto destacado es la “falta de consulta y de participación” de los pueblos indígenas en los proyectos de extracción de recursos naturales, que constituyen una fuente de numerosos conflictos. En sus conclusiones reafirmó que los proyectos extractivos y otros grandes proyectos de desarrollo en territorios indígenas “constituyen una de las fuentes más importantes de abuso de los derechos de los pueblos indígenas en todo el mundo”.

Las violaciones a los derechos de los pueblos indígenas ocurren a pesar de que los Estados tienen obligaciones (de respetar, proteger y cumplir) adquiridos a partir de la ratificación de los tratados internacionales de derechos humanos. Les asiste la obligación de proteger a las personas y grupos de personas (como los pueblos indígenas) contra violaciones a sus derechos por parte de terceros o agentes no estatales (como las empresas transnacionales) y de garantizar el acceso a remedio en caso de que ocurrieran tales violaciones. Por su parte las empresas transnacionales deben cumplir las normas nacionales de derechos humanos y –según los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos- tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos y los derechos de los pueblos indígenas internacionalmente reconocidos y reparar las consecuencias negativas que han provocado. Sin embargo, como lo demuestran los informes del Relator Especial sobre las denuncias recibidas, observamos que existe una gran brecha de aplicación entre las obligaciones estatales y las responsabilidades de las empresas y la práctica donde los pueblos indígenas sufren las consecuencias negativas.

En este contexto los pueblos indígenas consideramos oportuno y pertinente la elaboración y adopción de un instrumento jurídico vinculante que refuercen las obligaciones de los Estados, las responsabilidades de las empresas en relación a los derechos humanos y establezca mecanismos efectivos de remedio.

2.       Derechos de los pueblos indígenas a considerarse en la elaboración de un nuevo tratado sobre las empresas transnacionales y los derechos humanos.

En la elaboración del futuro tratado debe considerarse los instrumentos jurídicos internacionales sobre los derechos de los pueblos indígenas. En este sentido son pertinentes la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (A/RES/61/295) –en adelante la Declaración- y el Convenio de la OIT N° 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes –en adelante el Convenio 169-. Ambos instrumentos representan un consenso producto de negociaciones entre los propios Estados y –en la actualidad- son aceptados por múltiples partes. Debe considerarse también las recomendaciones de los órganos de los tratados de derechos humanos en relación a los derechos de los pueblos indígenas[1]. Es relevante para el proceso lo expresado por el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) en el párrafo 5 de la Recomendación General XXIII relativa a los derechos de las poblaciones indígenas (1997).

En este proceso debe prestarse especial atención a las siguientes cuestiones:

a)       Derecho a la tierra, territorio y recursos naturales: El territorio es vital para la existencia de los pueblos indígenas y al mismo tiempo dependen de su territorio y los recursos naturales para su subsistencia. La existencia en sus territorios de recursos naturales (minerales, hidrocarburos, bosques, aguas, etc.) beneficiosos para los Estados sitúa sus derechos en riesgo de ser afectados por las actividades de explotación que son realizados por las empresas. Ambos instrumentos internacionales reconocen el derecho de los pueblos indígenas a la tierra, al territorio y a los recursos naturales y establecen las obligaciones de los Estados para garantizar su protección en caso decidan o tengan planeado la explotación de los recursos naturales que se encuentran en sus territorios.

·         Derecho de propiedad, posesión y utilización de tierras ocupadas por los pueblos indígenas (Art. 26 de la Declaración; Art. 14 el Convenio 169).
·         Los Estados tienen la obligación de consultar y obtener el consentimiento de los pueblos indígenas antes de iniciar o autorizar la exploración y explotación de los recursos existentes en sus tierras o territorios (Art. 32.2 de la Declaración; Art. 15.2 del Convenio 169).
·         Derecho a participar de los beneficios de la explotación de los recursos naturales que se encuentran en sus tierras o territorios (Art. 15.2 del Convenio 169).
·         Prohibición de desplazamiento forzoso de los pueblos indígenas de sus tierras o territorios (Art. 10 de la Declaración; Art.16.1 del Convenio169) y excepcionalmente procederá solo con el consentimiento libre, previo e informado (Art. 10 de la Declaración; Art. 16.2 del Convenio 169).
·         Derecho a definir las prioridades para la utilización de sus tierras o territorios y otros recursos (Art. 32.1 de la Declaración).
·         Los Estados deberán prever sanciones apropiadas contra toda intrusión no autorizada en las tierras de los pueblos indígenas (Art. 18 del Convenio169).

b)       Derecho a la consulta y consentimiento libre, previo e informado (CLPI): Es muy frecuente que los Estados dicten medidas administrativas por el cual otorgan en concesión a las empresas el aprovechamiento de los recursos naturales que se encuentran en territorios indígenas. En estos casos tanto la Declaración como el Convenio 169 establecen la obligación estatal de consultar a los pueblos indígenas, con la finalidad de llegar a un acuerdo o lograr el consentimiento, antes de adoptar medidas que pueden afectarles directamente. Por ejemplo, se debe aplicar procesos de consulta antes de convocar a licitaciones de lotes petroleros y antes de otorgar autorización para actividades de exploración y explotación de minerales. 

·         Antes de adoptar y aplicar medidas legislativas o administrativas que puedan afectarles (Art. 19 de la Declaración; Art. 6.1.a del Convenio169).

Adicionalmente ambos instrumentos establecen la obligación de obtener el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas en situaciones específicas relacionadas con afectaciones a sus derechos a la tierra o territorio. Las actividades de las empresas, principalmente aquellas dedicadas a la extracción de los recursos naturales, afectan el derecho a la tierra o territorio de los pueblos indígenas. En estos casos los Estados deben garantizar:

·         Obtener el consentimiento libre, previo e informado (CLPI) antes de aprobar cualquier proyecto que afecte a sus tierras o territorios y otros recursos, particularmente en relación con el desarrollo, la utilización o la explotación de recursos minerales, hídricos o de otro tipo (Art. 32.1 Declaración; Art. 15.2 del Convenio 169).
·         No se procederá a ningún traslado o reubicación de sus tierras o territorios sin el CLPI (Art. 10 de la Declaración; Art. 16.2 del Convenio 169).
·         No se almacenaran ni eliminaran materiales peligrosos en sus tierras o territorios sin su CLPI (Art. 29.2 de la Declaración).

c)       Derecho a los medios de subsistencia: Los medios de subsistencia tradicionales de los pueblos indígenas están relacionados a sus tierras o territorios. En muchos casos las actividades extractivas tienen efectos negativos como la contaminación del agua de ríos o lagunas y de la tierra que puede limitar el acceso de los pueblos indígenas a sus medios de subsistencia. La Declaración y el Convenio 169 establecen el deber de los Estados de asegurar el derecho de los pueblos indígenas al acceso a sus medios de subsistencia.  

·         Derecho a que se les asegure el disfrute de sus propios medios de subsistencia y desarrollo, y a dedicarse libremente a todas sus actividades económicas tradicionales y de otro tipo (Art. 20.1 de la Declaración; Art. 14.1 del Convenio 169).

d)       Derecho al desarrollo: Se ha reconocido que los pueblos indígenas son uno de los grupos más afectados por las políticas y proyectos de desarrollo. En respuesta muchos pueblos indígenas han acordado sus propios planes de vida o desarrollo considerando las capacidades de su territorio, los recursos naturales existentes en ella y las actividades tradicionales de subsistencia que realizan. Estos planes pueden en ciertos casos resultar incompatibles con los planes o proyectos de desarrollo propuestos por los gobiernos o las empresas. Al respecto la Declaración y el Convenio 169 reconocen el derecho de los pueblos indígenas a determinar sus propias prioridades para el ejercicio de su derecho al desarrollo.

·         Derecho a decidir sus propias prioridades y estrategias para el ejercicio de su derecho al desarrollo (Art. 7.1 del Convenio 169; Art. 23 de la Declaración).
·         Derecho a determinar y elaborar las prioridades y estrategias para el desarrollo o la utilización de sus tierras o territorios y otros recursos (Art. 32.1 de la Declaración).

e)       Protección del medio ambiente y la salud: La contaminación de sus territorios a consecuencia de las actividades de las empresas es frecuentemente denunciada por los pueblos indígenas. Por ejemplo, las actividades extractivas tienen efectos negativos como la contaminación del agua y de la tierra que afectan el medio ambiente y la salud de los indígenas. En estos casos la Declaración y el Convenio 169 establecen obligaciones de los Estados para proteger el derecho de los pueblos indígenas al medio ambiente y la salud.

·         Derecho a la conservación y protección del medio ambiente y de la capacidad productiva de sus tierras o territorios y recursos (Art. 29.1 de la Declaración; Art. 4.1 y Art. 7.4 del Convenio 169).
·         Los Estados adoptarán medidas eficaces para garantizar que se apliquen debidamente programas de control, mantenimiento y restablecimiento de la salud de los pueblos indígenas afectados por esos materiales peligrosos depositados en sus tierras o territorios (Art. 29.3 de la Declaración).

f)        Derecho a la reparación: La reparación de una violación a los derechos de los pueblos indígenas es una obligación de los Estados en virtud de lo establecido en la Declaración, el Convenio 169 y la Recomendación General XXIII del CERD. En muchos casos las violaciones están relacionadas con la realización de proyectos de explotación de recursos naturales en territorios indígenas que son llevados a cabo por las empresas. Los derechos territoriales y el acceso a los medios de subsistencia son afectados frecuentemente por este tipo de proyectos, además provocan daños ambientales. En estas situaciones la reparación puede incluir la restitución o una indemnización.

·         Derecho a la reparación por las tierras, los territorios y los recursos que hayan sido confiscados, tomados, ocupados, utilizados o dañados sin su consentimiento libre, previo e informado (Art. 28.1 de la Declaración; Art. 16.4 del Convenio169; párr. 5 de la Recomendación General XXIII del CERD).
·         La indemnización consistirá en tierras, territorios y recursos de igual calidad, extensión y condición jurídica o en una indemnización monetaria u otra reparación adecuada (Art. 28.2 de la Declaración; Art. 16.4 del Convenio169; párr. 5 de la Recomendación General XXIII del CERD).
·         Deberá indemnizarse plenamente a las personas trasladadas y reubicadas de sus tierras o territorios por cualquier pérdida o daño como consecuencia de su desplazamiento (Art. 16.5 del Convenio169)
·         Derecho a una reparación por los daños que resulten de las actividades de utilización o explotación de recursos minerales, hídricos o de otro tipo en tierras o territorios de pueblos indígenas (Art. 32.3 de la Declaración; Art. 15.2 del Convenio169).
·         Derecho a una reparación en caso de que fueran desposeídos de sus medios de subsistencia (Art. 20.2 de la Declaración).

g)       Derechos Laborales: Muchos proyectos de desarrollo emplean a miembros de pueblos indígenas como trabajadores. En estas situaciones tanto la Declaración como el Convenio 169 disponen la obligación estatal de asegurarse que los individuos y los pueblos indígenas disfruten de todos los derechos laborales internacionales y a no ser discriminados.  

·         A disfrutar plenamente de todos los derechos establecidos en el derecho laboral internacional y nacional (Art. 17.1 de la Declaración).
·         A una protección en materia de contratación y condiciones de empleo cuando no estén protegidos por la legislación aplicable a los trabajadores en general (Art. 20 del Convenio169).
·         A no ser sometidos a condiciones discriminatorias de trabajo y de empleo o salario (Art. 17.3 de la Declaración; Art. 20.3 del Convenio169).

3.       Participación de los pueblos indígenas en las sesiones del Grupo de Trabajo intergubernamental de composición abierta sobre las empresas transnacionales y otras empresas con respecto a los derechos humanos.

Los pueblos indígenas de acuerdo a la Declaración y el Convenio 169 tienen el derecho a participar en todas la adopción de decisiones que afecten sus derechos, incluidos los procesos internacionales en el marco de las Naciones Unidas. Consideramos que en el proceso de elaboración y adopción de un nuevo instrumento internacional jurídicamente vinculante que regule las actividades de las empresas transnacionales en relación a los derechos humanos debe garantizar la plena participación de los pueblos indígenas.

·         Derecho a participar en la adopción de decisiones en las cuestiones que afecten a sus derechos (Art. 18 de la Declaración).

Al respecto el Relator Especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en su informe a la Asamblea General (A/67/301), al examinar la necesidad de armonizar las actividades que afectan a los pueblos indígenas en el sistema de las Naciones Unidas, recomendó que“el derecho de los pueblos indígenas a participar en la toma de decisiones que los afecten, como se expresa en la Declaración y otras fuentes internacionales, debe respetarse plenamente a la hora de establecer normas internacionales u otros procesos que afecten sus derechos o intereses” (párr. 90).

Finalmente observamos con preocupación que la participación en las sesiones públicas del Grupo de Trabajo está abierta únicamente a las organizaciones que cuentan con Estatus Consultivo de ECOSOC. Consideramos que la participación debe ser abierta a los delegados de los pueblos indígenas cuyas organizaciones no cuentan con el requisito de Estatus Consultivo. Muchas organizaciones de pueblos indígenas enfrentan obstáculos para su reconocimiento legal en las esferas nacionales y enfrentan barreras lingüísticas de acceso para obtener el carácter de Estatus Consultivo.



                           





                     *    This written statement is issued, unedited, in the language(s) received from the submitting non-governmental organization(s).
[1] Para mayor información sobre la jurisprudencia de los órganos de los tratados en relación a los pueblos indígenas ver: Doyle C., and A. Whitmore. (2014). Indigenous Peoples and the Extractive Sector: Towards a Rights-Respecting Engagement. Baguio: Tebtebba, PIPLinks and Middlesex University. Disponible en: http://www.mdx.ac.uk/__data/assets/pdf_file/0004/194449/Indigenous-Peoples-and-the-Extractive-Sector.pdf